Auditoría Visual de Marca

Dale a tu marca una segunda oportunidad. Te contamos las 4 etapas para realizar una auditoría visual de marca.

Auditoría Visual de Marca

La identidad visual de una Compañía es indispensable en cualquier sector puesto que es la principal responsable de transmitir una imagen determinada a sus clientes, proveedores y cualquier otra audiencia. El logotipo sería la cara principal y el resto de aplicaciones serían después las encargadas de transmitir un estilo propio. Dejemos por sentado que, en cualquier caso, no configuran una marca por sí mismos, sino que son parte de ella. Hablar de marca implicaría ampliar el enfoque hacia un propósito, unos valores, una cultura, un comportamiento… que deben quedar reflejados en los elementos de identidad visual a la medida de cada circunstancia.

Con el paso del tiempo las Compañías con éxito crecen y se diversifican, a menudo tienden a necesitar nuevos materiales y a crear nuevos activos visuales. La circunstancia todavía se complica más cuando son generados desde múltiples sedes en un camino que conduce irremediablemente a la pérdida de uniformidad, lo que representa una importante amenaza para la marca.

Qué es una auditoría visual de marca

Una auditoría visual es una verificación de todos los elementos de identidad y lenguaje o universo visual de una marca. En ella se revisa el estilo y la coherencia entre todas las implantaciones, off y on-line, así como con respecto a lo que la marca dice ser y lo que proyecta.

Se corresponde con la parte más tangible de una auditoría de marca, que puede ser complementada con:

Auditoría de identidad verbal: Iniciada desde el propio nombre para llegar a su voz, tono y estilo, a la forma en que se expresa.

Auditoría de percepciones: Análisis de la imagen que de una marca tienen las personas.

Auditoría de salud de marca: Análisis del valor que perciben los distintos públicos a través de su contacto con la marca fruto del uso, comportamiento, experiencias y actitudes.

Un estilo visual deteriorado es el primer síntoma de una marca débil. Antes de invertir en renovar la web o en crear nuevos folletos de venta es muy recomendable considerar la realización de una auditoría visual para asegurar que vamos a dar a la marca su mejor imagen.

4 etapas para realizar una auditoría visual

En realidad es una magnífica oportunidad para ver la marca de un modo que se observa muy pocas veces, para lo que recomiendo un proceso estructurado en 4 etapas:

1- Inventario y situación

Es necesario iniciar el proceso por la realización de un inventario de todos los elementos donde se aplica la marca para pasar seguidamente a un recopilatorio de todos ellos. Puede ser interesante contemplar la posible evolución de la identidad a lo largo del tiempo. Será el momento de hacerse también con el Manual de Identidad Corporativa.

Por otro lado es conveniente conocer cuál es la estrategia de marca: su posicionamiento, sus valores, su personalidad, su tono y estilo.

2- Análisis de Identidad

Son muchos los elementos que configuran la identidad visual de una marca:

  • El punto de partida es el logotipo, sus proporciones, colores, tipografías y sus distintas implantaciones. También destacar los colores y tipografías corporativos, los gráficos y fotografías.
  • Todo ello cobra vida a través de las aplicaciones primarias (ej. Papelería corporativa…) y secundarias (ej. Vestuario…)
  • Es necesario completar el análisis hacia todos los puntos de contacto: productos, punto de venta, rotulación, vehículos, etc
  • No debemos olvidar tampoco el mundo digital: website, avatares, redes sociales, brand clips, videos…
  • Y sin duda, será fundamental la revisión de las piezas de comunicación interna y externa de la marca.

De su minucioso análisis podremos obtener un primer diagnóstico que detectará posibles debilidades tanto en la implantación de elementos de identidad como en falta de coherencia con lo que la marca dice ser.

3- Análisis de competencia

Una vez identificados los competidores, tanto directos como indirectos, es oportuno analizarlos desde una óptica técnica pero también desde la perspectiva del consumidor. Seguramente no se podrá realizar un estudio en profundidad de todos ellos, pero sus websites, redes sociales, videos, apariciones en prensa y sus productos pueden facilitar suficiente información de valor. El objetivo estriba en conseguir identificar posibles códigos del sector que pueden resultar significativos.

4- Análisis de tendencias

El análisis de tendencias ayudará a comprender hacia dónde se mueven los intereses de la sociedad y a aportar ideas sobre cómo podríamos adoptar nuestra realidad hacia esos intereses. Completado con la selección de mejores prácticas puede resultar muy ilustrativo para identificar aspectos de mejora en la identidad visual actual.

Del primer análisis de identidad y de su cruce con los resultados sobre la competencia y tendencias se obtendrá un completo análisis de la identidad visual de la marca y su entorno competitivo, que permitirá minimizar sus debilidades y optimizar sus fortalezas, a la vez que reforzar su esencia. Sin duda, un entorno magnífico para dar una segunda oportunidad a la marca.

 

Carlos Puig Falcó

Presidente de Branward®

Fotos: Shutterstock 


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Presidente de Branward

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