Industria alimentaria a revisión

En estas últimas semanas estamos conociendo, a través de los medios de comunicación, que se están produciendo retiradas de productos alimentarios de marcas muy conocidas debido a errores de composición. Es decir que en su etiquetaje dicen una cosa y las pruebas de laboratorio dicen otra muy distinta: no es cierto que los productos lleven los ingredientes que dicen que llevan.

En estas últimas semanas estamos conociendo, a través de los medios de comunicación, que se están produciendo retiradas de productos alimentarios de marcas muy conocidas debido a errores de composición. Es decir que en su etiquetaje dicen una cosa y las pruebas de laboratorio dicen otra muy distinta: no es cierto que los productos lleven los ingredientes que dicen que llevan.

Ante esta avalancha de informaciones, las marcas hacen retirada masiva de muchos de sus productos de los lineales con la intención de demostrarnos que están tomando cartas en el asunto, aunque no sea un problema de seguridad alimentaria para los consumidores.

Coincidiendo en el tiempo, me ha llamado mucho la atención el lanzamiento de la campaña Crece de Oxfam sobre el papel de las 10 grandes empresas mundiales de alimentación y bebidas. Según se desprende del citado informe, quiero destacar 2 grandes cuestiones al respecto de la reputación de la industria de la alimentación y las bebidas:

1.- Poca transparencia en relación a sus cadenas de suministro

2.- No se dispone de políticas adecuadas para proteger a sus comunidades locales

Analizando ambos puntos, apreciamos claramente la relación existente entre el tema de la transparencia de la cadena de suministro con el problema de la retirada de producto que comentábamos. ¿Es cierto que las grandes corporaciones no controlan lo suficiente su cadena de suministro?, ¿es posible controlar la cadena de suministro al 100%?, ¿si hubiera mayores medidas de control se podría  haber evitado el problema y la consecuente retirada de productos?

Por otro lado, el hecho de que no se disponga de políticas adecuadas para proteger a sus comunidades nos lleva a pensar que sería necesario revisar la estrategia de responsabilidad social de estas marcas. En ningún caso deben ser meros “maquillajes de marketing verde” sino políticas de compromiso autenticas.

Estos 2 aspectos, aunque en algunos casos parece que cuesta creerlo, son elementos necesarios e indispensables para construir la reputación de una marca y deberían ser tenidos en cuenta en el propio ADN de las organizaciones para que pudieran ser mejor afrontados.

Creo que los últimos hechos relacionados con la industria de la alimentación y bebidas deberían hacer reflexionar seriamente a dichas marcas. Por lo menos en el sentido de revisar sus políticas de construcción de reputación, que permite generar y recuperar la máxima confianza de sus stakeholders.

 

Carlos Pursals

Reputation Strategist

 

 

Foto: Shutterstock

Compartir post:
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInGoogle+Buffer this pageEmail to someone
Carlos Pursals

Reputation Strategist de Branward

Posts relacionados

Posts destacados