BRAND CLARITY: 4 pasos en la construcción de claridad para tu marca

La innovación y la disrupción son los actuales mantras en el mundo de los negocios. Las Compañías luchan por la competitividad y muchas de ellas tratan de redefinirse o reorientarse para permanecer relevantes. Frente a los antiguos modelos se enfrentan a una necesidad de ganar la claridad suficiente que facilite su camino hacia el futuro. 

La marca es uno de los activos más poderosos que tienen los directivos para orientar el futuro de sus negocios. Puede mejorar su comprensión identificando qué lo hace verdaderamente distinto y cómo puede mejorar la vida de sus clientes. Pero para que sea efectivo, la marca debe tener una clara definición.

La claridad en la marca (Brand Clarity) va ligada indisolublemente al negocio y a su entorno y es fundamental para lograr el éxito. Para alcanzarla cada uno de los aspectos que intervienen en esta ecuación, desde la estrategia al diseño, desde la cultura a la experiencia, tendrán que estar perfectamente alineados. Y esto incluye también valores, posicionamiento, personalidad, target, propósito…

Como elemento de conexión emocional entre personas, la marca representa el alma de la Compañía. Su habilidad para comunicar de forma clara y simple va ligada a su habilidad para crear valor, logrando que sea fácilmente comprendida y acogida. Está comprobado que una falta de claridad provoca la destrucción de valor. No hay más que recordar el caso de Kodak, a pesar de ser los inventores de la fotografía digital no supieron capitalizar el valor de las nuevas tecnologías en su sector y acabaron perdiendo toda relevancia en el mercado.

 

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4 pasos en la construcción de claridad para tu marca

1. QUIÉN
Empieza desde una visión introspectiva. Identifica quién eres, en qué crees y cuáles son tus rasgos de personalidad, tanto si eres un emprendedor como desde una perspectiva corporativa. Recuerda que las marcas se construyen de personas para personas, de modo que personificar tu negocio es el primer paso para conectar con tu audiencia.
Ahora ya puedes pensar hacia el exterior, quién es tu público ideal, no tanto desde una perspectiva demográfica como desde una óptica mayor capaz de comprender en qué puedes ayudarles, cuáles son sus aspiraciones.

2. POR QUÉ
Trata de identificar el por qué de tu negocio, solo necesitas una visión honesta de qué es lo que te llevó a darle vida. Piensa también en tu historia original, podrás luego utilizarla como algo único que contar para conectar con tu público.
En esta línea deberás dar con la respuesta a la pregunta ¿Por qué deberías de importar a alguien? ¿Por qué deberían de escogerte antes que a la competencia?

3. CÓMO
Siguiendo la secuencia, en este apartado deberás resolver aquellos aspectos relativos a la forma en cómo lo haces. Cómo logras hacer que la vida de las personas sea mejor. Cómo les haces más felices.
Por otra parte, piensa en cómo quieres que los clientes se sientan cuando utilicen tu producto o servicio.

4. QUÉ
Por último habrá que comprobar que todo aquello que produces se alinea con las respuestas anteriores y es capaz de aportar valor. Te ayudará pensar en lo que realmente haces bien y contraponerlo con lo que no estás dispuesto a hacer.
Suma a estas reflexiones la identificación de tu propósito y creencias y trata de ver cómo eso logra hacerte destacar.

 

Alinear la estrategia de marca de acuerdo a la evolución constante del mercado y del entorno es un instrumento poderoso para mostrar con claridad de qué va nuestro negocio. Una estrategia coherente que integra con claridad a la marca se configura como una herramienta de liderazgo poderosa orientada hacia la innovación. Alcanzarlo no es labor de uno, sino que implica por entero a toda la Organización con la comprensión de que el branding es la plataforma perfecta para dar vida a la estrategia de negocio.

 

Carlos Puig Falcó

CEO de Branward®

 

Fotos: Shutterstock 

 

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