Design Strategy: El diseño como estrategia

La estrategia de negocio puede entenderse como el conjunto de movimientos y acciones competitivas que se utilizan para atraer clientes, competir con éxito, fortalecer el rendimiento y lograr los fines deseados. En un sentido más amplio, la estrategia cierra el gap entre las políticas (directrices que rigen la acción) y las tácticas (conjunto de técnicas que se llevan a cabo). Debería aportar claridad suficiente a la Organización, y dejar claro al equipo hacia dónde se dirigen.

Lo que ocurre es que muchas veces actúa en sentido opuesto debido a que se utilizan medios inapropiados para conseguirlo. El powerpoint es una herramienta de creación de documentos, pero por sí mismo jamás logrará seducir ni inspirar, se quedará en un conjunto de palabras abiertas a interpretaciones personales que se pierden en abstracciones. Recientemente se publicaba la noticia de que Jeff Bezos (Fundador y CEO de Amazon) había prohibido los powerpoints en sus reuniones, sustituyéndolos por el poder de las historias.

Diseño, innovación, personas

Las personas necesitamos visualizar de alguna forma lo que nos cuentan para poder entenderlo e integrarlo de verdad en nuestro interior. El diseño es un gran aliado para aportar una descripción que evita las interpretaciones particulares, construyendo mayor consenso, y mejor capacidad de recuerdo. Gracias al diseño es más fácil despertar emociones y experiencias que ayuden a describir lo que la estrategia persigue.

En su origen, el diseño se utilizaba para hacer productos más atractivos y más funcionales, también para comunicar mejor y despertar las emociones de las personas. Con la irrupción del Design Thinking como metodología, las Organizaciones han empezado a entender que el diseño puede ser un gran colaborador en la solución de problemas. La diferenciación es en si misma un sinónimo del diseño, que hoy tiene un rol protagonista en un modelo de innovación que añade una nueva dimensión al enfoque tradicional. Una dimensión que debe incorporar la variable humana, que es la única capaz de aportar valor al negocio desde una estrategia que fusiona las expectativas de los clientes con el propósito de marca, utilizando como vehículo a la innovación.

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Design Thinking

La estrategia de diseño (Design Strategy) se refiere a un proceso que examina las relaciones entre como el diseño y el negocio pueden complementarse respectivamente. Utilizando como base metodologías de Design Thinking, se mezclan los objetivos de negocio con soluciones creativas que van mucho más allá de la mera estética. Es un proceso de aprendizaje y descubrimiento, que facilita una mayor comprensión del negocio, de los clientes, de la competencia, de las posibles oportunidades para alcanzar los objetivos, siempre centrados en el usuario y enfocados a impulsar la innovación. No debe confundirse con un brief creativo o de diseño, ni de los pasos que se puedan planificar para resolverlo.

El diseño, como concepto, no es exclusivo de los diseñadores y en su dimensión estratégica es una disciplina que puede impregnar cualquier departamento. Para aplicarlo es necesario comprender los principios básicos sobre los que se ha articulado siempre el diseño tradicional: comprender al cliente, empatía, visión de futuro, co-creación, apertura de mente, continua evolución… A partir de aquí se trata de descomponer el problema, dividirlo en partes más pequeñas, analizarlas desde distintas ópticas, pensar sin límites, de manera empática, interactuando entre departamentos, dando voz a los clientes y, entonces, estaremos muy cerca de encontrar la solución que buscamos.

El Desing Thinking es de forma inherente un proceso de desarrollo de prototipos, donde una vez se tiene una idea, se construye y se testa de forma muy rápida obteniendo respuestas inmediatas. El objetivo se encuentra en conseguir la mejor aproximación al resultado final, obteniendo una retroalimentación que facilita el trabajo y retrabajo hacia la mejor solución.

El mercado está en permanente evolución, tu estrategia debe cambiar del mismo modo. Todo se remonta al hecho de que, para elevar realmente el nivel de innovación en las Organizaciones a un nivel estratégico, es necesario utilizar nuevas herramientas que facilitan mejor comprensión, ayudan a comprender que se está en el camino correcto, y todo ello de forma ágil y rápida, antes de que sea demasiado tarde.

 

Carlos Puig Falcó

CEO de Branward®

 

Fotos: Shutterstock 

 

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