REBRANDING, 10 ERRORES QUE DEBES EVITAR

Muchos son los casos de rebranding que fracasaron por no tener una respuesta clara a las preguntas clave. Gap, Pepsi, BP… todas ellas perdieron muchísimo dinero en el proceso. Descubre los 10 errores que se deberían evitar.

Para empezar este artículo, tal vez convenga una vez más diferenciar el rebranding del restyling, en el primero se abordan problemas de fondo, en el segundo se trata básicamente de problemas de forma.

Son muchas las razones por las que una Compañía podría decidir que es momento de una estrategia de rebranding para su marca: problemas de posicionamiento, pérdida de diferenciación, cambios en el target, pérdida de mercado, ganar cohesión entre distintas marcas, problemas de reputación…

La clave para cualquier rebranding pasa por entender lo que la marca representa, ser honesta con su público y establecer la dirección que la Compañía proyecta para su futuro. Si estás pensando que ha llegado el momento para tu marca, asegúrate de no cometer estos 10 errores

10 ERRORES A EVITAR EN UN REBRANDING

  1. Olvidar que branding no es marketing

El branding define una propuesta de valor para tu marca. El marketing es el responsable de llevarla al mercado. Hablar de branding no es hablar de logos sino de la esencia que ayuda a definir un significado propio proyectado a través de una identidad e imagen para una marca.

  1. Olvidar el pasado

Para vivir el presente y proyectar el futuro es necesario comprender el pasado. En muchas ocasiones la respuesta al futuro se encuentra en la propia historia de la marca.

  1. Olvidar a los stakeholders

Partir de una investigación externa e interna es fundamental para el inicio de cualquier proceso de rebranding. Jamás se debería asumir que uno sabe lo que la marca necesita sin contemplar una visión de los distintos stakeholders.

  1. Olvidar el futuro

Como en toda estrategia de branding, recuerda que no se persiguen resultados a corto. Lo que hagas no es solo para hoy, si no para ayudar a tu marca a crecer en el futuro y tendrá que anticiparte a las necesidades que puedan surgir a medio plazo.

  1. Olvidarse de las tendencias

Si tu marca quiere ser líder en su sector no debería copiar tendencias. Seguir sin más las tendencias es peligroso. No significa que no puedas mejorar tu estética pero ser un “mee too” no acostumbra a ser la mejor estrategia.

  1. Olvidar los productos

Quedarse en un cambio de logo puede no ser suficiente para convencer de un transformación en lo que la marca quiere representar. En muchas ocasiones es importante considerar el reposicionamiento de los productos o de la oferta de servicios para sustentar de forma clara lo que la marca pretende.

  1. Olvidar que nadie puede gustar a todos

Tu marca no puede ser todo para todos, no es necesario ni que lo intentes. Tratar de atraer a más gente jamás debería poner en peligro que los que ya te siguen dejen de hacerlo. Verifica la claridad de tu marca, que va ligada indisolublemente a los resultados del negocio.

  1. Olvidar que cuesta dinero

Un rebranding implica investigación, estrategia, creatividad y activación interna y externa. Asegúrate de estar preparado para el proceso completo si quieres evitar quedarte a medias.

  1. Olvidar medir los resultados

Reposicionar y lanzar la marca es solo el primer paso del proceso. Será necesario que midas los resultados a partir de haber identificado cuáles serán los indicadores del éxito de la operación.

  1. Olvidarse de contratar a un profesional

El branding es bastante más complejo de lo que puede parecer. Las consultoras de marca ofrecemos servicios especializados que proporcionan las mejores garantías de éxito cuando se trata de gestionar el principal activo de una Compañía: su marca.

 

Carlos Puig Falcó

CEO de Branward

 

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